Edición española | www.kieser-training.com     Seite drucken     PDF

Los hombros: multiuso, como una navaja suiza


Planchar, secarnos el pelo, colgar cortinas, levantar una caja, manejar un taladro, pintar una pared o lanzar una pelota son solo algunos de los muchos movimientos que realizamos diariamente utilizando los hombros, y en la mayor parte de los casos los hacemos sin ningún problema. Los músculos implicados en tales movimientos son fuertes y permiten un control de precisión. Además, son extremadamente móviles debido a que la cavidad glenoidea es plana y su tamaño es apenas una cuarta parte del tamaño de la cabeza del húmero.

Los contactos del hombro
La articulación del hombro no es una parte aislada del cuerpo. Tiene contacto indirecto con el esternón a través de la parte superior del acromion y la clavícula; además, por medio de las articulaciones costovertebrales, tiene contacto con la caja torácica, que a su vez conecta con las vértebras torácicas y cervicales. El omóplato puede moverse hacia y desde las costillas y girar varios centímetros contra ellas. Por tanto, en la mayor parte de los casos, los movimientos del hombro son combinados.

Como la parte superior del acromion es mucho mayor que la cavidad glenoidea, los ligamentos y los músculos son los que aportan estabilidad. Los músculos incluidos en lo que se conoce como el manguito rotador, que rodea la parte superior del acromion, proporcionan protección en todas direcciones y lo centran en la cavidad. El músculo supraespinoso juega un papel fundamental ya que evita que la articulación se disloque cuando lanzamos algo. Asimismo, los demás “rotadores” ayudan a mover y proteger la articulación trabajando junto con los músculos redondos, los pectorales, el dorsal ancho, el deltoides y el trapecio, sin olvidar los bíceps y los tríceps. En total, se necesitan 26 músculos para garantizar que el hombro funcione correctamente.

¿Y si no funciona correctamente?
En ocasiones, en el hombro aparecen inflamación, depósitos de calcio, desgaste crónico del tendón con ruptura parcial o total del tendón o incluso el temido y doloroso “hombro congelado”. Hoy en día, los problemas de hombros son habituales en todos los grupos de edad, pero resultan más frecuentes en personas de entre 50 y 60 años. La mejor solución es hacer lo posible para prevenir su aparición.

¿Qué efectos tiene Kieser Training sobre…

…la estabilidad de los hombros?


Los problemas de hombros pueden estar provocados por una gran cantidad de factores. En nuestra vida diaria tendemos a rotar los hombros hacia delante, lo que produce un desequilibrio muscular que puede acentuarse debido a movimientos repetitivos o a una tensión relacionada con el deporte. A veces, al caernos, ponemos un brazo para protegernos y este impacto o un golpe directo en el hombro pueden causar una bursitis o la ruptura de un tendón. En ocasiones, si existe una lesión que no se ha diagnosticado previamente, el hecho de dormir en una postura que genere una presión excesiva sobre el hombro puede ser suficiente para desencadenar síntomas importantes.

El entrenamiento combate estos efectos
Merece la pena detenerse a estudiar la variedad de opciones que ofrece Kieser Training con la finalidad de prevenir los problemas de hombros. La máquina de ejercicios E4/E5 es una herramienta extraordinaria para fortalecer y estirar los músculos rotadores. Se puede modificar la altura del asiento, el ángulo y la intensidad de los ejercicios de forma que se ajusten a sus necesidades personales o según haya especificado el médico en la revisión. Sin embargo, en ambos ejercicios es importante comenzar con una intensidad baja e incrementarla poco a poco en función del grado de tolerancia. No obstante, ni siquiera los mejores ejercicios de rotadores pueden resolver la situación si usted es cargado de hombros y tiene la espalda muy encorvada, en cuyo caso tendrá que realizar ejercicios adicionales que le ayuden a enderezarla.

Mejorar la postura
Por ejemplo, la máquina C5 fortalece los músculos que tiran de los hombros hacia atrás y endereza la caja torácica. La tracción de brazos (C3) fortalece y estira toda la columna vertebral. Los fondos en asiento (D7) ejercitan los músculos que tiran de los hombros hacia abajo, en dirección a las costillas traseras, y contribuyen a estabilizarlos. La extensión cervical en cuatro direcciones (G5) completa el programa. La elevación lateral (E2) ayuda a fortalecer el músculo deltoides y mejora la abducción. Sin embargo, este ejercicio no se debe realizar si los rotadores están demasiado débiles o lesionados. Si tiene problemas de hombros, el médico le recomendará qué ejercicios debe realizar y con qué peso e intensidad. Kieser Training, por supuesto, ofrece además otros ejercicios que contribuyen a estabilizar los hombros y a mejorar nuestra postura. Solo tenemos que hacer uso de ellos con prudencia.

Texto de esta página: Sibylla Stecher

El Consejo del Médico

¿Qué debe hacer cuando se produce un pinzamiento de hombro?


Sibylla Stecher fue médico durante
ocho años del departamento de
Terapia Médica de Fortalecimiento
(MST) en Frankfurt y actualmente
trabaja en medicina de rehabilitación.

 

 

 

Si su médico le dice que tiene un pinzamiento de hombro, esto significa que existe un espacio demasiado pequeño en el túnel del tendón, bajo la parte superior del acromion, que provoca que los huesos, tendones y bursas se rocen entre sí. El pinzamiento sigue tres etapas: una inflamación que es reversible espontáneamente; una degeneración avanzada del tendón que puede incluir cambios en el hueso y, finalmente, la ruptura del tendón. Esta lesión afecta principalmente al músculo supraespinoso. Un médico puede identificar la causa según qué movimientos resulten limitados o mediante pruebas de rayos X, ecografía o resonancia magnética. En este momento, usted probablemente ya habrá decidido evitar aquellos movimientos que supongan levantar los brazos por encima de la cabeza. Además, el médico le recetará medicamentos para reducir la inflamación o le aplicará una inyección de cortisona en la cavidad de la articulación. También se puede emplear la acupuntura, la electroterapia, el tratamiento con ondas de choque o una dosis reducida de radioterapia. No obstante, si estos tratamientos conservadores resultaran infructuosos, se optaría por la cirugía.

¿Qué medidas puede tomar? La fuerza de los músculos sujetos al húmero y que tiran desde la parte superior del acromion hacia abajo es tremendamente importante. Si estos músculos están fuertes, se reduce la presión y baja la inflamación. Dado que el dorsal ancho es el músculo que realmente aparta el húmero de la cavidad glenoidea, el primer ejercicio a tener en cuenta es el C1, pero únicamente si la posición inicial está considerablemente limitada. Además, se pueden incluir el C3 o el C7, en función del grado de tolerancia. El D7 fortalece los músculos que tiran de los omóplatos hacia abajo. El D6 es útil tanto para fortalecer como para estirar. Algunas veces, también puede resultar beneficiosa la presión suave que ejerce la pesa sobre el brazo superior mientras se realiza el G1. El E2 es una opción en determinados casos, pero se necesita tomar precauciones especiales. A medio o largo plazo, se pueden incluir el E4 o E5 con una intensidad reducida.

No obstante, el entrenamiento de fuerza para aquellas personas aquejadas de un pinzamiento de hombro requiere mucha paciencia.