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LA CADERA


Ilustraciones: © Holger Vanselow

La articulación de la cadera humana está bien formada para el uso para el que está destinada: permanecer de pie y caminar. Es la mayor articulación enartrósica de todo el cuerpo. La “cabeza” de esta articulación es el extremo redondeado del fémur (la cabeza femoral), y la “cavidad articular” es la depresión cóncava de la parte inferior de la pelvis (el acetábulo). La cabeza del fémur encaja en el acetábulo para formar la articulación de la cadera. Esta anatomía permite a la articulación gran cantidad de movimientos, como andar, correr y escalar. Cada paso dado por una persona hace que se cargue tres o cuatro veces el peso de su cuerpo sobre una de sus caderas. En el interior del acetábulo hay una almohadilla formada por tejido conectivo y grasa que actúa como amortiguador de impactos. La articulación está rodeada por una cápsula rígida reforzada con ligamentos sólidos que funcionan como tornillos que estabilizan la articulación, dependiendo de la posición de la cadera. Cuando está flexionada, los ligamentos están distendidos, lo que permite gran facilidad de movimientos, pero conforme aumenta la extensión, los ligamentos se contraen y sujetan la cadera de forma segura cuando está completamente estirada.

HLos músculos de la cadera
La cadera está rodeada de músculos gruesos. Los músculos posteriores, situados detrás de la cadera, son los glúteos. El muslo interno está formado por los músculos aductores. La función del aductor mayor es mover una pierna hacia dentro en dirección hacia la otra. Los músculos que flexionan la cadera están delante de la articulación y entre ellos se encuentra el músculo psoas-ilíaco. Este músculo profundo comienza en la parte baja de la espalda y la región de la pelvis, y está conectado con el borde interior de la parte superior del fémur. El recto femoral es otro músculo flexor de la cadera, y forma parte del cuádriceps, el grupo más amplio de músculos situado en la parte anterior del muslo. Unos músculos más pequeños que van desde la pelvis hasta la cadera ayudan a estabilizarla y girarla.

Degeneración de la cadera
La causa más común de una disfunción en la articulación de la cadera es la destrucción progresiva del cartílago articular, lo que puede desembocar en coxartrosis. Cuando el cartílago protector se desgasta, el hueso queda expuesto dentro de la articulación. La artrosis de cadera afecta normalmente a personas mayores de 50 años. Es más común entre individuos con sobrepeso, y la pérdida de peso tiende a reducir los síntomas asociados con la artritis de cadera. También existe una predisposición genética a sufrir esta afección, lo que supone que la artrosis de cadera pasa por lo general a las nuevas generaciones de una misma familia. Otros factores que pueden contribuir al desarrollo de la artrosis de cadera son las lesiones traumáticas de cadera y las fracturas del hueso que rodea la articulación. Curiosamente, la gravedad de la destrucción del cartílago de la articulación no se corresponde necesariamente con las molestias que sufre el paciente.

¿Qué efectos tiene Kieser Training sobre la…

...artrosis de cadera?

Los síntomas de la coxartrosis suelen iniciarse en la ingle. Al principio, el dolor solo aparece después de un esfuerzo físico intenso, pero más tarde sucede también en periodos de descanso. Normalmente, el dolor surge a primera hora de la mañana y hace que los primeros pasos resulten difíciles y dolorosos. El dolor disminuye tras andar un poco. A medida que la afección progresa, se reducen tanto la movilidad como la distancia que se es capaz de recorrer sin sentir dolor. En una primera fase, la rotación hacia dentro y la abducción de la pierna se ven restringidas, por lo que se hace difícil vestirse o ponerse los zapatos. La articulación se vuelve rígida y esto, combinado con la pérdida de cartílago, la reducción de la cápsula de la articulación, la contractura por flexión y el acortamiento de los flexores de la cadera, hace que con frecuencia parezca que una pierna es más corta que la otra. Para evitar el dolor, los pacientes desarrollan una cojera característica. Una inflamación recurrente de la articulación de la cadera también puede causar dolor por la noche y, entonces, perturbar el sueño.

Recomendaciones
Los clientes que padezcan coxartrosis deben realizar los ejercicios A1, A2, A3 y A4 con el respaldo colocado en la posición intermedia, si es posible a lo largo de todo el rango de movimiento. La tolerancia depende en menor medida de la gravedad de la artrosis y más del grado de inflamación. La abducción de la cadera es más efectiva si la flexión es de 60°. Esto corresponde aproximadamente a la posición intermedia del respaldo en la A3. Además, se puede mejorar el ángulo de abducción si se gira la pierna ligeramente hacia fuera.

Recuperar el equilibrio muscular
La artrosis de cadera va acompañada de cambios en la cápsula de la articulación y, a menudo, de graves desequilibrios musculares. Normalmente, los flexores de la cadera (músculo psoas-ilíaco) y los aductores se acortan, y los extensores de la cadera y los abductores se debilitan. El objetivo será fortalecer los extensores (A1) y los abductores (A3) a alta intensidad, y entrenar los flexores (A2) y aductores (A4) a media y baja intensidad, al mismo tiempo que se hace hincapié en la extensión. Esto contribuye a eliminar los déficits de fuerza y a corregir el desequilibrio muscular general. Se puede incorporar la B6 al programa en cuanto el cliente sea capaz de realizar el programa básico. La intensidad del entrenamiento dependerá de la tolerancia, pero los clientes no deben utilizar todo el potencial de fuerza del B6, ya que con frecuencia es muy elevado. El dolor podría activarse al realizar los ejercicios B6 y J1 si existe una artrosis de cadera latente.

La recomendación del médico

Prótesis de cadera


El objetivo del tratamiento de la coxartrosis es reducir el dolor y mejorar la movilidad de la articulación. Si un tratamiento conservador no proporciona el alivio necesario, podría considerarse la implantación de una prótesis de cadera.

La cirugía de sustitución de cadera suele eliminar el dolor y mejorar el movimiento de la cadera. Las prótesis de cadera duran entre 10 y 15 años como mínimo, tras lo cual puede ser necesaria otra operación para sustituir el implante.

La rehabilitación posterior a una sustitución de cadera ha evolucionado desde caminar diariamente o flotar en una piscina a seguir programas de ejercicios controlados por expertos en rehabilitación que utilizan varios protocolos internacionales. Sin embargo, a pesar de la falta de consenso en cuanto a rehabilitación postquirúrgica, la experiencia con pacientes que trabajan la fuerza y la flexibilidad antes de una intervención confirma que estos se recuperan antes del dolor tras la operación y consiguen mejores resultados.


La Dra. Emilia Pérez Martínez y
sus compañeros de Kieser Training
Barcelona, Dr. Christian Carreras y
Dr. Filippo de Caneva, son
los autores de los artículos
sobre la cadera que aparecen
en esta página.

¿Qué efectos tiene Kieser Training sobre la cirugía de cadera?
Si un cliente se va a someter a una operación de sustitución total de cadera, un entrenamiento de fuerza personalizado y supervisado le proporcionará una preparación óptima, siempre teniendo en cuenta sus limitaciones de movilidad. Se deberían reducir los desequilibrios musculares. Este periodo anterior a la cirugía debería aprovecharse lo más intensamente posible para fortalecer las regiones lumbar, pélvica y de la cadera, y entrenar la cintura escapular y el brazo, incluida la función de agarre (que es importante para utilizar muletas).

Si el periodo anterior a la intervención quirúrgica es inferior a seis meses, es conveniente incrementar la frecuencia de entrenamiento a tres sesiones por semana. El entrenamiento solo deberá reducirse a una intensidad media o baja si el cliente no puede soportar un entrenamiento de alta intensidad.

Tras una sustitución total de cadera se podrá reanudar el entrenamiento a baja intensidad después de seis semanas, siempre que no surjan complicaciones. Normalmente, los clientes vuelven tras el periodo de rehabilitación habitual y soportan bien la carga de entrenamiento. Se debe evitar el entrenamiento de alta intensidad hasta pasadas 12 semanas de la intervención. Para conseguir un buen rango de movimiento, el respaldo deberá colocarse en la posición intermedia para realizar los ejercicios A3 y A4 y la cadera se girará ligeramente hacia fuera. En los ejercicios A1, A2 y B6, la flexión de la cadera no debería sobrepasar los 90°, ni siquiera a largo plazo.